Hemeroteca de la sección “España”

 De Re Publica (XV)

De las reformas perentorias que España necesita.

Rescato el comentario que libertad publicó en su día, y que fue objeto de publicación en la sección “Los Lectores Opinan”. Se puede acceder a él, desde el siguiente enlace.

http://www.libertaddigital.com/soci…

Para esta ocasión en que vemos los tejemanejes y telemanejes del Ejecutivo y el Judicial, Fiscalía mediante, me quiero centrar en las propuestas que entonces, en 2009, hacía a doña Rosa Díez, con ocasión de su petición de dimisión del Tribunal Constitucional, que empezaba así:

quasimod” dijo el día 9 de Mayo de 2009 a las 19:59:25:
Se queda corta, señora, se queda corta.
La dimisión es poco menos que nada, porque vendrían otros magistrados igualmente propuestos por los partidos políticos, que volverían a hacer lo mismo. Lo que procede, señora mía es la disolución del engendro en que se ha convertido el Tribunal Constitucional.”
Concluía el comentario con la siguiente propuesta: “…/…
Y hecho esto, inmediatamente, al primer día de la toma de posesión del nuevo gobierno, convoquen CORTES CONSTITUYENTES, pues la enfermedad de España no se cura con cataplasmas. Hay que hundir el bisturí hasta lo más recóndito del podrido cuerpo de la sociedad española actual, a ver si podemos recuperar algo de la dignidad perdida.

Y que esas Cortes Constituyentes elaboren una nueva, sin los males que ha arrastrado la actual desde sus inicios: esas inmerecidas concesiones a los separatistas, que no nacionalistas. Esa difuminación del Estado en taifas, que nos cuestan lo que ninguna nación europea actual puede soportar.

 

Sea el Estado Unitario, pues una sola es la nación, España.

Sea unicameral el Parlamento, las Cortes de la Nación.

 

Confíese el control de la constitucionalidad de las leyes, con recurso previo, al Tribunal Supremo de la Nación, mediante una Sala Especial.
Descentralícese, sí, la administración y la ejecución de las leyes, confiándolas a las Diputaciones provinciales. Pero la elaboración de las leyes, sólo las Cortes de la Nación.
Auméntese la autonomía de los municipios, con control de la legalidad, por supuesto.
Sean elegidos todos los poderes del Estado:
El legislativo, mediante elecciones generales a Cortes, por sistema mayoritario y distritos unipersonales, al estilo británico, de quien nuestro constitucionalismo tomó ejemplo el siglo XIX. Allí sigue en vigor.
El ejecutivo, mediante elección directa del Presidente del Gobierno, o mejor, Primer Ministro, para no confundirse ¿comprende? Con incompatibilidad entre los cargos de miembro del Gobierno o de la Administración de libre designación por el gobierno y el cargo de diputado a Cortes.
Y el judicial, mediante elección directa de los Jueces de Paz y de Primera Instancia, entre licenciados y doctores en derecho, con la experiencia y los demás requisitos que sean aconsejables. Sean elegidos de la misma manera los magistrados de las Audiencias Provinciales, de entre los jueces en ejercicio. Y para el Tribunal Supremo, elíjanse por y de entre los magistrados de Audiencias provinciales los miembros que hayan de formar dicho Tribunal, que como Supremo no debe tener ningún otro que le haga sombra en sus competencias.
Haga números, además, y verá cuánto nos ahorramos. Nos va a hacer falta para salir de la crisis.
– ¿Qué, se atreve?
Hágalo, mujer. Total, poco tiene que perder. Pero, por favor, no ande con demagogias.

P.S. Pido disculpas por la extensión. No me ha salido con menos palabras. (Supongo que será por eso, y no por censura, por lo que no han publicado otro comentario que puse ayer. Gracias)”

 

Pues bien, centrándonos en el último inciso, el del Poder Judicial, de ptarse por este sistema de elección de jueces y magistrados, con formación específica en materia de Derecho Procesal en su caso a los jueces electos, es lo más probable que situaciones como la de la detención de Ignacio González, sólo por citar la última, no se habrían podido producir, pues ¿cómo iban a presentarse estos jueces a la reelección?
Propongo, pues una profunda reflexión sobre estos extremos a quienes tienen, por nuestro mandato, la función de elaborar las leyes.
Vale.
Peón Negro y Palmari.

Comentarios 1 comentario »

Granada, 2 de enero de 1492. Entrega de las llaves de Granada por Boabdil el Chico a los Reyes Católicos.

Se cumple hoy, 2 de enero de 2017, el 525º Aniversario de la entrega de la ciudad y Reino de Granada por su último emir musulmán, Boabdil el Chico, que ya era vasallo tributario de los Reyes Católicos; la ciudad ya había sido rendida unos días antes, fijándose para este día la ceremonia de su rendición, mediante la entrega simbólica de las llaves. Es lo que desde entonces se viene conociendo como la “Toma de Granada”.

Es aniversario capicúa del comienzo de nuestra expansión y dominio de más de medio mundo.

A ver si eso hace reflexionar a nuestros gobernantes y tomando ejemplo de los Reyes Católicos, empiezan a recomponer la UNIDAD de España, que supuso su GRANDEZA y garantizó su LIBERTAD.

Hoy, por el contrario, parecen todos empeñados en destruirla a base de resquebrajar unos y consentirlo otros esa unida; en esconder la grandeza pasada y renunciar a la presente y a lo que es peor, a la futura; en perder aquella libertad, convirtiéndola en síbdita de otros imperios, aunque no sean políticos.

Piensan nuestros estólidos políticos que esas notas características de la España de los Reyes Católicos son, como el escudo, cosas del franquismo.

Pobrecitos míos, ayunos de todo conocimiento histórico y reacios a su conocimiento.

Dios los perdone. Ni España ni yo podemos.

Diego López Ordóñez.

Comentarios 64 comentarios »

¡¡¡FELIZ NAVIDAD, PALMARIA!!!

Comentarios 9 comentarios »